Cocinar con tapa ahorra energía

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Aunque muchísima gente piensa que tapar o no la sartén o cacerola cuando se cocina no tiene relevancia en relación al ahorro, se equivocan.

Sea frito, guisado o hervido, todo alimento al cocinarse desprende vapor, hasta saturar la atmósfera en el que este vapor queda. Si la atmósfera es toda la cocina, no se saturará, y saldrá mucho vapor, haciendo que parte de la energía que se emplea para cocinar se gaste para estar generando de forma continua vapor.

Pero si tapas el recipiente, ya la atomósfera es el espacio hueco que queda entre la tapa y el contenido, el cual se satura muy rápidamente, y así la energía que antes de empleaba para generar más vapor, se mantiene en la cacerola, calentando el vapor generado y el alimento, que a su vez es calentando por el vapor caliente que queda retenido en la cacerola en lugar de escapar fuera. Esto se ve muy rapidamente friendo un huevo en una sartén. Con tapa se frie el doble de rápido, con lo que se gasta la mitad de la energía.